Por KRISTIAN ISIMENZ

Metallic Touch Glam

Los destellos metálicos relumbran con fuerza desde las pasarelas hasta las aceras, no hay nada que llame más la atención que un poco de brillo. Desde la luz sutil que genera una vela en la oscuridad, hasta el resplandor de un cielo estrellado y una luna llena, es algo que nos atrae por naturaleza y esta temporada le toca a nuestro guardarropa ser iluminado por el resplandor de piezas metálicas, estilo la década de los 80 pero ahora lujosamente discreta, convirtiendo el brillo en sinónimo de glamour. Este otoño invierno, las firmas top nos invitan a portar la calidez de prendas que emanan luz propia a través de diversas opciones.

 

Realmente, fue entre los años 20 y 30 cuando el acabado metálico surgió como antítesis de la estética sobria y oscura que reinó durante la Primera Guerra Mundial, fue entonces cuando se convirtió en un símbolo de fiesta, estatus y glamour.

Las propuestas de este otoño invitan a llevar prendas con brillos tanto en ropa como en accesorios.

 

Sabemos que rara es la ocasión en la que un collar, zapato o bolsa deslumbrante, puedan pasar desapercibidos, pero al final de lo que se trata es dejar que nuestra propia esencia brille por si misma… y las opciones para hacerlo son tan irresistibles como diversas.

Usar esta tendencia ya no está condicionado solo para ocasiones de noche. El metálico, si se utiliza inteligentemente, es perfecto también para llevar  a lo largo del día. Pero es importante hacerlo con la medida precisa, pues como es sabido, todo en exceso es malo y se corre el riesgo de sobrepasar la delgada línea entre la osadía chic y lo ordinario.

El encausamiento hacia la discreción de la tendencia metálica también ha sido evidencia fuera de las pasarelas. Los accesorios metálicos, sin duda llenan de vida un look, que de otra manera podría ser monocromático y aburrido. Añadir acentos metálicos a cinturones, bolsas y zapatos es otra manera de llevar esta tendencia sin exagerar.

 

Las joyas con cristales y piedras grandes son perfectas para conseguir un toque de sofisticación. Aunque los tonos metálicos generalmente son ofrecidos con un tratamiento en brillante pulido, ha habido una corriente burbujeante de diseñadores que han atenuado esos destellos. En su lugar, han elegido alternativas como el oro mate, el cepillado o un plateado y cobre oxidado, con el fin de dar a los accesorios un aspecto, tal vez más, sofisticado y un encanto sutil.

Las piezas clave para este otoño-invierno están cargadas de ingenio para que se trasladen con facilidad del día a la noche, de un evento formal a la calle. Porta  ese espíritu de alegría y celebración, luminosidad y seducción, es el momento para ver y dejarte ver.