Salud y BellezaTendencias

Pescado, la proteina ideal

150views

Robalo, Huachinango, Dorado, Salmón, atún… todos estos alimentos tienen algo en común: sus efectos beneficiosos para la salud.

Nutre los músculos

El pescado cuenta con una buena dosis de proteínas, tantas como la carne o los huevos. Este nutriente es especialmente importante para la recuperación de los músculos tras el ejercicio, y para que los órganos se mantengan y se desarrollen correctamente.

El consumo de pescado entre los niños es fundamental para su crecimiento. Si son reacios a comerlo, elige pescados blancos suaves o prueba con salmón. Normalmente, los aceptan mejor que otras especies con espinas.

Ayuda a perder peso

En general, el pescado contiene menos grasa que la carne. Ahora bien, recuerda que los pescados blancos (merluza, bacalao , blanco del nilo) aportan mucha menos cantidad que los azules (sardinas, atún o salmón). Y además, la grasa que aportan es mucho más saludable.

La cantidad de calorías que tiene el pescado dependerá de cómo lo cocines. Mejor a la plancha, al vapor o al horno que frito o rebozado.

Favorece el desarrollo intelectual

El pescado es una de las principales fuentes de minerales como el zinc o el fósforo, y de vitamina A, B12 o de ácido fólico, nutrientes que intervienen en la concentración, la memoria y, el aprendizaje.

Los pescados azules, como la sardina, bonito, pez espada, son perfectos para activar las capacidades cognitivas.

Fortalece tus huesos

Hay especies cuyas espinas también se comen, básicamente las más pequeñas. Las sardinas o anchoas frescas o enlatadas permiten comerlas enteras y tienen una cantidad extra de calcio para tus huesos. ¡Tanto como un vaso de leche!

Cuida de tu corazón

Tanto los pescados blancos como los azules protegen la salud de nuestro corazón. Por un lado, los primeros apenas contienen grasa (no supera el 2% de su peso), y por otro, la grasa de los azules, sobre todo sus ácidos grasos poliinsaturados, es benéfico para la salud cardiovascular.

La grasa del pescado azul aumenta los niveles de colesterol HDL (“bueno”), disminuye los del LDL (“malo”), y por tanto se minimizan los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Se digiere fácilmente

El pescado tiene proteínas poco fibrosas y poco colágeno comparado con la carne. Cuanto menos colágeno tiene un alimento más tierno resulta. Por eso, una rodaja de merluza es más blanda que un filete de carne y te costará mucho menos hacer la digestión.

Los estómagos delicados tienen en los diferentes tipos de pescado muchas opciones para cuidarse. Piensa que entre diferentes especies y modos de cocinarlos las posibilidades son infinitas.

Aumenta las defensas

El consumo regular de pescado refuerza las defensas. Los ácidos omega 3 del pescado son un aliado importante del sistema inmunológico, ya que lo refuerzan.

También se ha comprobado que los ácidos omega 3 ayudan a combatir los procesos inflamatorios, las erupciones cutáneas y la fatiga.

Si todas estas razones no te convencen de comer pescado, hazlo solo por el sabor, hay infinidad de maneras de cocinarlo, y cada una mejor que la otra.

Leave a Response