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¿Llegó el momento de vivir en la playa?

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La idea de comprar una casa de playa siempre es atractiva, y más si en esta época tenemos la posibilidad de trabajar a distancia.

Con la nueva normalidad provocada por la pandemia y el trabajo desde casa algunas opciones de trabajo han sido migrar hacia destinos más amigables, por lo que la inversión en estos sitios luce atractiva incluso en tiempos de crisis como la que estamos atravesando.

Por ello, cuando se está en la situación de evaluar la adquisición de una propiedad y en particular una que esté ubicada en un destino de playa, hay ciertos puntos clave a considerar, como el costo de vida,  retornos de inversión, indicó Aldo Cervantes, director general de The Ocean Group, desarrollador inmobiliario especializado en ese tipo de destinos en la costa de Oaxaca, en entrevista con Rubén Rivera.

“Lo primero que debería tener en claro un inversionista desde un punto de vista patrimonial es, ¿para qué se quiere la propiedad? ¿Para una segunda vivienda que se puede rentar por temporadas o es para una residencia permanente?”, señaló el experto a El Financiero.

Extranjeros cuidadosos

De acuerdo con el especialista, es común que se contemplen los destinos más emblemáticos del país como Acapulco, Cancún o Puerto Vallarta, mercados que están más desarrollados, y no se enteran de lugares potenciales desde un punto de vista de inversión, calidad de vida o costos, por lo que, también es bueno partir si conocemos todo el menú.

De acuerdo con Cervantes, a diferencia de lo que hace el mercado canadiense y estadounidense que compra en el país, el mercado local no tiene la costumbre de investigar qué opciones hay, situación que los pone en una clara desventaja y el ejercicio es tan fácil como comparar el precio de una botella de agua o cerveza en un destino u otro.

“Ellos toman sus decisiones de compra en base a sus jubilaciones y pensiones, si un destino ‘X’ tiene un costo de vida alto no compran, por muy bonito que esté o que la propiedad represente un remate, porque saben que en el largo plazo no van a poder costear el ritmo de vida ahí, algo que los connacionales no suelen hacer y me ha tocado experimentar que tienen que deshacerse del bien porque no incorporaron el costo de vida”, señaló el especialista.

Ante esta situación el beneficio de hacer un análisis basado en las rentas potenciales, tasa de ocupación, costos de vida y plusvalía del destino es significativamente más alto y es mucho mejor que dejarse llevar por lo que se conoce.

Informarse antes de comprar

Cervantes recomienda echar un vistazo a la información que genera el Inegi, la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) o las secretarías de turismo de los destinos a considerar para recabar información.

Hay destinos, como Puerto Escondido, Sayulita, entre otros, con tickets de compras más accesibles que representan oportunidades atractivas por el potencial de desarrollo de mercado que tienen y costo de vida, pero también es cierto que hay otros lugares que no se desarrollan a pesar de tener diferentes atractivos, por lo que el riesgo siempre existe.

La decisión de contemplar una alternativa de este tipo no debería basarse solo en el color del agua del mar o lo blanco de la arena sino en un análisis minucioso que potencialice los beneficios

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