Acapulco desde otra perspectiva

La Capilla de la Paz
Está ubicada en la parte más alta del cerro El Guitarrón, brazo montañoso que rodea a la bahía de Acapulco. Se trata de una capilla ecuménica, es decir, que se pueden celebrar ceremonias de cualquier credo o religión. Junto a ella, se eleva una enorme cruz de 42 metros de altura que la hace visible desde cualquier punto del puerto. Al pie de la cruz, se encuentra una escultura de bronce que representa dos manos derechas que oran apuntando al cielo. La vista desde ahí es imponente. Se puede llegar a la capilla tomando la carretera escénica (que comunica a la ciudad con Puerto Marqués y Acapulco Diamante) y, de ahí, tomar la desviación que conduce a la parte alta del Club Residencial Las Brisas.

La Quebrada
Este es uno de los atractivos turísticos más antiguos de la bahía de Acapulco, todo un ícono no solo del puerto sino de México; un espectáculo que desde 1934 permite al espectador observar a los clavadistas aventarse al mar desde una altura de 45 metros. El show aún se presenta varias veces al día pero lo mejor es en la noche, cuando solo están iluminados por antorchas al momento de la caída.

Fuerte de San Diego
El Fuerte de San Diego fue construido a principios del siglo XVII para defender de los piratas a los navíos cargados de mercancías provenientes de Asia en esa época. El deterioro provocado por un terremoto obligó a su reconstrucción en 1778, siguiendo el trazo de la antigua fortaleza, y actualmente ha sido acondicionada para albergar al Museo Histórico de Acapulco.

Barra Vieja
Cuando pensamos en Barra Vieja inevitablemente viene a nuestra mente un delicioso huachinango a la talla o algún otro platillo recién salido del mar, pero en este punto ubicado a 56 kilómetros de Acapulco el encuentro no solo es con el estómago sino también es con la naturaleza. Tanto así que aquí se encuentran dos de los principales recursos naturales del estado de Guerrero: la Laguna de Tres palos y el Parque Nacional El Veladero.

 

El Mural de Diego Rivera
Entre los años de 1956 y 1957 el pintor mexicano Diego Rivera vivió en el puerto de Acapulco, realizando algunas de sus últimas obras antes de morir en la casa de su amiga Dolores Olmedo. En la fachada de la casa se puede apreciar un mural de 70 metros cuadrados en el cual destacan los dioses de la cultura azteca Quetzalcóatl y Tláloc. Este mural fue construido en relieve y rellenado por pequeños mosaicos de piedra volcánica, fragmentos de azulejos, piedras de cantera y conchas marinas. Representa una parte importante de la historia, el arte y la cultura del Puerto, lugar de inspiración y refugio de grandes celebridades de México y el mundo.

La isla Roqueta
Hogar de numerosas especies de flora y fauna, la Isla Roqueta es uno de los sitios más atractivos para visitar en Acapulco, todo un clásico en donde familias enteras se dan cita. Para llegar a ella es necesario abordar un pequeño bote en las playas de Caleta y Caletilla. Cuenta con dos arrecifes: Piedra Elefante y Piedra Hierbabuena desde donde es posible observar de cerca una gran cantidad de especies marinas.

Playa Pie de la Cuesta
En esta playa de arena fina, mar abierto y casi 32 metros de longitud, encontrarás varios sitios donde disfrutar de la cocina del mar, relajarte bajo el sol en una hamaca o dar un paseo en lancha por la Laguna de Coyuca. Pie de la Cuesta es una zona que se extiende varios kilómetros a lo largo de la costa noroeste de Acapulco. Desde diferentes puntos pueden contemplarse asombrosos atardeceres, lo cual resulta muy atractivo para los visitantes.

Laguna de Tres Palos
Ubicada al oeste de la Bahía de Acapulco, en las cercanías del Aeropuerto Internacional de Acapulco, esta isla goza de una belleza natural excepcional y exóticos paisajes a lo largo de 15 kilómetros donde se pueden realizar paseos en lancha para observar las diversas especies de aves que habitan al interior de la laguna, así como los impresionantes manglares que cubren sus orillas; además tendrás la oportunidad de disfrutar de un singular tratamiento de belleza a través de las clásicas mascarillas de barro negro, característica principal de las lagunas de esta región, cuyas propiedades naturales permiten exfoliar y regenerar la piel.

Zona arqueológica de Palma Sola
Está ubicada en la ladera del Cerro “La Cuesta”, parte de El Veladero, que pertenece a la Sierra Madre del Sur; su altitud de 380 metros sobre el nivel del mar permite tener una vista a la Bahía de Acapulco. La parte que puede visitar el público posee una extensión de tres hectáreas, y contiene grabados distribuidos en 18 piedras; al parecer la parte habitacional se hallaba en la parte superior, donde se reporta la existencia de estructuras y materiales cerámicos. Se desconoce quiénes realizaron los petrograbados, así como también el nombre antiguo del lugar. El nombre de Palma Sola lo recibe por el paraje donde se ubica.