Rodéate de aquello que te despierta emociones agradables y positivas

Pasamos en ella más tiempo que en ningún otro sitio a lo largo de la vida. Nuestra vivienda es el espacio donde más tiempo estamos y, por ello, debe transmitirnos emociones buenas y agradables para poder sentirnos emocionalmente bien. La decoración emocional huye de la industrialización del diseño, y deja de lado el querer demostrar mediante la decoración un estatus social. Unos simples y sencillos consejos son los que necesitamos para llevarlos a la práctica y lograr que una casa se convierta en un hogar verdadero.

Orden

A veces, sentirse plenamente en casa es sólo una cuestión de orden. Una vivienda desordenada puede llegar a producir estrés e incomodidad. No te dan ganas de habitar allí. Por ello, la clave está en decorar y ordenar todo organizadamente. Tira objetos que no necesites y deja espacio, además, para cosas nuevas.

Una habitación puede cumplir varias funciones, como es el caso de un dormitorio infantil. Esta estancia necesita un espacio para el descanso, una para poder jugar y otra para poder trabajar; la buena disposición de estas tres zonas ayudará a conseguir un correcto desarrollo.

Un espacio propio y especial

Para convertir una casa en hogar, lo único que necesitamos es ubicar una zona en la misma vivienda que sea nuestro, donde nos desconectemos de todo y que transmita tranquilidad. Nuestro refugio personal. Elige elementos decorativos y mobiliario cómodos y acordes a tus gustos. Un espacio íntimo que invite a la meditación y la calma.

Iluminación

Es un factor determinante en la decoración emocional. Quizás sea el pilar fundamental donde tiene que girar todo lo demás, ya que la luz regula nuestro ritmo biológico. La natural nos aporta grandes beneficios, alegría, optimismo, energía, además de activar nuestro sistema inmunitario. Por ello, la iluminación en casa debe estar estudiada al milímetro, tanto la natural como la artificial. No nos aporta igual una luz cálida que una iluminación más fría.

Objetos decorativos

Este apartado, aunque parezca poco importante, puede hacernos sentir emociones negativas. ¿Cómo? Muy fácil, los objetos que provienen de regalos emotivos aportan cariño, pero a veces, no van con la personalidad de la casa ni de los habitantes. Elige los que quieres tener a la vista, y los que no, retíralos porque no es beneficioso para nuestras emociones.

Materiales que te conecten con la naturaleza

Busca que todo lo que decore tu espacio no solo te pida ser contemplado sino que también te invite a tocarlo, a olerlo, a sentirlo. Piezas, telas y detalles que te conecten con la naturaleza: muebles de madera, de fibras naturales; tejidos de algodón, de lino.

 

Plantas

Complementa tu decoración con flores y plantas. Además de ayudar a mantener el aire limpio, muchas de ellas tienen beneficios para la salud, como la lavanda que reduce el ritmo cardíaco y los niveles de estrés.

Colores suaves

Expertos en psicología del color aseguran que los tonos serenos producen sensación de equilibrio y el equilibrio nos hace sentir en el lugar adecuado. Pero ¡ojo! como serenos no nos referimos únicamente al eterno blanco o al beige comodín. Puede ser un rosa, un verde, un azul, un gris… siempre en sus gamas más suaves.